Rear Facing / Contramarcha

Depending on where you live, the laws regarding infant and child car safety can vary massively. As an example, some EU countries allow very young babies to be in a carrycot attached to the seatbelt, and children as young as 5 to use normal seatbelts.

It basically boils down to this: car safety (seatbelts and airbags) has been designed for adult sized occupants. So for anyone that’s not adult sized (within an average range), adjustments need to be made.

UK law has recently changed to make sure infants and young toddlers (15 months) travel in an appropriate car seat, facing the rear of the vehicle. Why the rear? Because science (crash tests) consistently shows that it’s the safest way to travel in case of an accident – this is how air stewards travel, by the way.

We went a step further than the law, by getting a car seat that rear faces until 18 kg (for Chloe this will be around 5 years old if she carries along her usual line of growth!).

When reading about rear facing, I was flabbergasted by the amount of people out there that doesn’t like this! Reasons range from the price of the seat (mine goes from birth to 25 kg for £200, which is roughly £10 a year) to the lack of space for the legs (aren’t children made of rubber anyway?).

I honestly think that when it comes to safety, we should be looking at what’s optimal. After all, when I was little one didn’t even have seatbelts in the back seat, and I’m here, but that doesn’t mean that I still don’t wear them!

Según el país donde vivas, las leyes de tráfico variarán en lo que concierne a cómo deben viajas los niños. Por ejemplo, algunos países europeos permiten que los bebés vayan en un capacho sujeto con el cinturón, y que los niños puedan ir con el cinturón normal desde los cinco años.

La idea se puede resumir así: los sistemas de seguridad de los coches (cinturón, airbag) estan diseñados para pasajeros tamaño adulto, y cualquiera que no entre dentro del rango normal de persona adulta tendrá que adaptarse de alguna manera.

La ley ha cambiado hace poco en el Reino Unido, de forma que los niños deben ir en sillitas a contramarcha hasta los 15 meses. ¿Por qué a contramarcha? Porque la ciencia nos dice que es la forma más segura de viajar en caso de accidente. Así es como se sientan los azafatos en los aviones, por cierto.

Nosotros hemos ido más allá del mínimo que marca la ley, comprando una sillita que va a contramarcha hasta los 18 kg – ¡en el caso de Chloe si sigue creciendo en su línea tendrá unos cinco años!

Leyendo acerca del tema me quedé alucinada con la cantidad de gente que no está de acuerdo. Las razones van desde el precio de las sillas (la nuestra va desde recién nacido hasta 25 kg por 250€, que viene a ser unos 12€ al año) hasta el poco espacio para las piernas (¿pero los niños no eran de goma?).

En mi opinión, cuando estamos hablando de seguridad, siempre deberíamos tirar por lo mejor. ¡Cuando yo era pequeña no teníamos cinturones en el asiento trasero, pero no por eso paso de ponérmelos ahora!

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